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Blog

En este blog comparto mis pensamientos, experiencias, y lecciones. 

 

El Mejor Regalo de Navidad

Edith Bracho-Sanchez

Conocí al niño del que les quiero contar cuando se estaba muriendo. Su cuerpecito estaba sufriendo los efectos de una terapia tóxica que lo curaría o lo mataría. Estuvimos al pie de su cama toda la noche. Para mí, eso significaba una larga guardia- 28 horas para ser precisa. Para su mamá, esa noche probablemente era una mas de muchas sin dormir.

“¿Cómo lo vamos a sacar de esta?” pensé en ese momento. Casi al mismo tiempo el medico supervisor le dijo a su mamá “Lo vamos a sacar de esta” y mi único pensamiento en ese momento “Dios mío.”

Muchos fluidos, antibióticos, y diuréticos después, se estabilizó.

Los días pasaron, y lentamente su cuerpo empezó a parecer mas y mas como el de un niño. Después vino la espera- necesitaba terminar de recuperarse para que le hiciéramos la siguiente ronda de exámenes.

¿Habría valido todo esto la pena? Yo sabia que todos nos estábamos haciendo la misma pregunta, pero nadie decía nada. Y de repente, así como así, lo pasaron a otra unidad.

Su vida y mi entrenamiento tomaron distintos caminos….hasta una Noche Buena. Durante el turno de la noche, y justo cuando estaba empezando a extrañar a mi familia, me encontré con su mama en el ascensor del hospital. “Pasa por nuestro cuarto, te tenemos una sorpresa.”

“Pasa, pasa, siéntate” Habían juguetes por todos lados. El niño al que yo tanto recordaba estaba jugando con su hermana y se estaba riendo. No se veía para nada como el niño que había conocido y tratado.

Tenía vida y luz en sus ojos.

Su mamá lo miró  y después me miró a mi- “Nada mas le queríamos contar algo” Yo me quedé callada, esperando “Esta semana nos dijeron que por primera vez desde que tenia 2 años- ¡ ya no tiene cáncer!”

Yo la mire y no lo podía creer. Nos abrazamos y las lagrimas corrieron. Y en ese momento, en ese abrazo, le encontré sentido a mi vida loca de medico y al universo a mi alrededor. La paz me inundó el alma y mi propósito en esta vida se vio renovado.